martes, 4 de diciembre de 2007

MANIFIESTO LITERARIO


La literatura se ha convertido en el auténtico, verdadero e inagotable registro de lo que pasa en el mundo desde la visión interior del escritor.
El lenguaje representa la forma más alta de una condición inherente de la condición humana, la de simbolizar, es decir, de representar lo real por medio de signos. El ser humano siente la necesidad de expresarse a través de signos ya que no hay relaciones de conocimientos inmediatas y directas entre el ser humano y el mundo, y tampoco entre el ser humano y el ser humano.
El escritor es aquel ser humano que siente la necesidad de expresar y conocer su mundo a través de signos, signos que no sólo expresan lo referencial del lenguaje, sino también lo afectivo, lo fantástico y todo lo subjetivo de la naturaleza humana. La literatura trasciende los signos convencionales de la lengua dotándolos de función estética.
El grupo literario “Pluma de Carne” siente la necesidad, no sólo de expresar mediante signos estéticos sus vivencias internas-externas, sino además expresar sus motivos existenciales y literarios mediante un manifiesto, un manifiesto que está referido a la literatura: un manifiesto literario.
Al escribir un manifiesto no estamos ajenos a errores. Los postulados vertidos en este manifiesto son propensos a ser debatidos por la teoría literaria contemporánea y más aún por el dominio de la ciencia en el estudio de la literatura.
La intención de escribir un manifiesto literario no es la de proponer una teoría literaria que amalgame todo un cúmulo de conocimientos, tampoco es la de proponer una metodología de análisis de una obra literaria. Nuestra intención radica en la necesidad de manifestar nuestra concepción de literatura y la responsabilidad que conlleva hacer literatura; expresando esto, estamos justificando nuestra existencia.
Gran parte de nuestra ideología esta ligada a este manifiesto, y aunque cada persona es distinta, piensa distinto y percibe el mundo de forma distinta porque vive distinto, en este manifiesto se han tratado de converger las ideas de todos aquellos que han escrito (y que no han escrito) en esta revista intentado aproximarnos a la creación literaria
Los postulados que expresamos pueden parecer erróneos, sin embargo nosotros no lo consideramos así, pues estos postulados recogen nuestra visión del mundo, nuestro modo de ver y sentir un universo concreto de los seres y las cosas.
Los cuentos y poemas presentados en la revista son misceláneos en la temática y en la forma en que son presentados, pero todos poseen una singularidad: cada uno de ellos descubren un aspecto de la condición humana.
Sin mayor dilación les presentamos nuestros postulados:

Ø La literatura es producto de una práctica social constante que emana del escritor gracias al reflejo de la realidad; este reflejo es de carácter artístico y opera transformando estéticamente la realidad.
Ø La práctica de la literatura es constante en el escritor; se seguirá considerando escritor a aquel que siga escribiendo y escudriñando los rasgos distintivos de su época, pues la literatura no es un ente estático que solo nos conlleva a la contemplación y al éxtasis, además la literatura, por ser de naturaleza dialéctica, nos conduce a una transformación tanto del escritor como del lector y por ende de la sociedad.
Ø El escritor debe tener un grado mayor de conciencia en relación con los demás, pues debe ser la luminaria de la humanidad. La literatura nos debe proporcionar la razón para deslindar lo admirable de lo grotesco.
Ø El escritor cuando escribe dice algo, no puede dejar de decir algo y caer en la nada. Cada palabra suya repercute. Y cada silencio también.
Ø El escritor no escribe para la inmortalidad; la inmortalidad es una terrible coartada pues no es fácil vivir con un pie en la tumba y el otro en la realidad. El escritor escribe para sus contemporáneos, en cada época descubre un aspecto de la condición humana.
Ø La obra literaria es la expresión de una visión del mundo, de un modo de ver y sentir el universo concreto de los seres y cosas, y el escritor es un hombre que encuentra la forma adecuada para crear y expresar ese universo. El artista no copia la realidad ni ensueña verdades, crea seres y cosas que constituyen un universo más o menos vasto y unificado que puede ser fantástico.
Ø La literatura no reside en una forma independiente del contenido perdiendo su rigor al acercarse a la realidad y a las luchas sociales; como tampoco es verdad que se pueda juzgar el valor de una obra literaria sólo por su contenido.
Ø No necesariamente todo escrito que exprese un compromiso social es literatura; de igual forma no todo escrito que posee un alto grado de belleza en la forma se puede considerar literatura.
Ø La literatura no puede prescindir de contenidos, tendencias, y posibilidades sociales pues caería en la desnutrición. La literatura tampoco puede ser concebida como una mera ejecución social sin tener en cuenta la esteticidad, la ficcionalidad, la virtualización o la trascendencia, pues una obra desprovista de todos elementos sería simplemente un artículo editorial lo cual también es un alimento pobre.

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